El azúcar de abedul fue descubierto por el químico alemán Emil Fischer, dedicado a la química orgánica, en 1891. Un déficit de azúcar hizo buscar a los investigadores otros edulcorantes alternativos y así en el año 1930 el azúcar de abedul había sido purificado. Finlandia sufría una escasez grave de azúcar durante la Segunda Guerra Mundial, debido a eso los científicos finlandeses descubrieron el azúcar de abedul, un azúcar con nivel reducido de calorías obtenido de corteza de abedul, convirtiéndose en un edulcorante natural útil en la comida. Azucar de abedul tiene una propiedad increíble que se metaboliza en el cuerpo humano sin el uso de insulina. Por ello es apto para los diabéticos.