Durante más de 100 años y a lo largo de cinco generaciones, han perfeccionado sus técnicas para lograr una mayor calidad, siempre manteniendo el respeto por la tradición. Las técnicas artesanales de Conservas Ortiz evitan que los pescados sufran maltrato, lo cual mejora el sabor y la textura de las conservas. Así, el esfuerzo, el trabajo bien hecho y el respeto a la tradición siempre tienen su recompensa.